domingo, 2 de septiembre de 2007







Tu Ciudad bulliciosa
Amor mío
Cuando oigas una voz que susurra
entre las alas del viento frío de tu ciudad
ese es el suspiro de mi corazón cada vez que me acuerdo de ti.
Si oyeras como una voz vaga en las noches frías y silenciosas
esa es la voz melancólica de mi amor
que la misma noche te raído desde lejos.
Quizás en tus noches
veas llegar a un turpial en tu ventana
y miraras que sus plumas están llenas de luces
¡no te sorprendas amor mío!
esos son los rayos de la luna
que te lleva para adornar tus sueños en tu cálido lecho.
Al despertarte miraras como gotas de lágrimas en tu cálido lecho
esas son las huellas del rocío
que también llegó a contemplarte entre tus sueños
y oyeras entre el rugir de las calles de tu ciudad
un silbido suave y armonioso
ese es el turpial que se está despidiendo de ti
alejándose presuroso del desorden y bulliciosos de tu ciudad.

Y cuando eso suceda, se que recordaras esas noches
cuando el silencio se dejaba sentir en un instante
y contemplábamos como llegaba el viento
encantado en acariciar las hojas de los árboles majestuosos.

Veíamos algo que se movía bajos sus sombras oscuras.
Tal vez –pensábamos- sean fantasmas antiguos
de guerreros indígenas y conquistadores.
Igual veíamos pasear el miedo por las calles
ambulando con su cara manchada de espanto, sus ojos oscuros y llorosos.
El viento susurraba entre las hojas de los árboles
con nuestros oídos torpes adivinábamos
si se asemejaba a una voz melodiosa
pero era más como una voz suplicante
semejante a la de un cementerio abandonado.
Sí, es el llanto de la tristeza.
No, es el llanto del viento.
Llora por las llagas que lleva bajos sus alas
causadas por los humos de esta ciudad –concluíamos-.

Ahora desde aquí, bajo la belleza de esta luna plateada
añoro esos momentos: me hace falta el miedo.
(Te llamas Guajira y te Amo, 2006.Rafael Mercado Epieyu)


Tü pumainkat keke´eratkat
Tamürajüinche
Wanasüma papüin ekiisa sheje´je´rai
Sa´kapüna sütüna tü jo´utaikat chaya pumainpa´a
Türa shia wanasümaa sanalain ta´in epünale sotuin ta´in pia.
Müinka paapüle wane ekiisa warai sa´in sümüle müin
Sa´u tü aikka samatüsükat süma maintüin
Shia shikiisa mojumajatkat a´in süma alin pia tapüla
Shia tü süntiralakat sawai wattajee müin.
Müinka pirui wane ului sulu´upüna sanajüle pia
Pirakataalejee sümüin chuatüin noi
¡nojot patatüin pia, tamürajuinche¡
Türa shia nüchuwala kashi
Sa´nasiainjatü pülapüin sulu´u tuttachonkat pu´ula.
Püchijirapa pirale sümüin wane ma´aka sa´in awuira
Sulu´u tü tuttachonkat pu´ula
Shia suichiki tü samatüsükat antüsü sünain e´ra pia sünai atunka.
Papüle sa¨kapüna sümülaira süpüno´u pumain
Wane wiira jiettachonsü süma anain
Türa nia chi uluikai apütashi püla
Süma nüpantajain sa´kajee shike´era pumain.

Wanasüma sülatüin tia
Tatüja a´ulu soteerüin pa´in tü sawaikalüirua
Wanasüma tü maintüsükat süntapünain motso´o
Werapüin tü süntiakat tü jo´utaikat
Talatüin shia sünain amüleja´ süpana tü wunu´u müleyukat.

Werapüin sa´in sukutulain
Supuna tü shiolojo piushikat.
Shiata shiolojo wayuu jee alijuna akkatnu sümainwa.
Werapüin sülatüin sulu´upüna süpüna pumain tü moluukat
Lütshisü so´u jee kerepitain.
Je´je´rasü tü jo´utaikat sa´kapüna süpana tü wunu´u müleuyukat
Müsükasa´in wane amüralu´u anachonsü
-mataashi waya-
Meematüsü wane sa´in amüralu´u shialajüin
Ma´kasain wane aamaka apütünüirüin
aa, shia shi´ira tü mojuukalü a´in
nojo, shia shi´ira tú jo´utaikat
ayalajüsü saalin shioolin sütüna
sutuma sükalira tü mapa´akat
-watashi waya-

Joolu´u yaajee, suupuna na´anasiashe chi kashikai
Sotusu ta´in tia wakuaipakat
Choujasü tamüin tü moolukat.
(Te llamas Guajira y te Amo, 2006. Rafael Mercado Epieyu)


Quisiera.

Quisiera depositar la esencia de mi amor
En los poros de tu cuerpo.
Quisiera cultivarte
Un jardín único y hermoso.
Quisiera con mis labios escribir en los tuyos
Un verso virgen de besos.
Quisiera cultivarte el jardín
Escribir el verso virgen
Y con ellos
Adornar tus sentimientos de mujer wayuu.
Quisiera que el tierno destello
De la belleza misma de tu alma
Esa belleza salvaje
Herencia ancestral indígena
Adornen
Las maravillosas luces
De las constelaciones de mi pensar.
(Te llamas Guajira y te Amo, 2006. Rafael Mercado Epieyu)



Soy indígena

Soy el indígena que sufre con valor
La áspera soledad de mi destino.

Soy el guerrero
Que batalla entre el hambre y la abundancia.

Soy aquel que aclama ayuda
Con hipócrita sonrisa soy engañado.

Soy el que surge
Entre las huellas polvorientas de la miseria
Que se levanta arrogante y altivo.

(Flamenco y Mar, Poemas del alma. 2002. Rafael Mercado Epieyu).









Aquel amanecer.

Recuerdo aquel amanecer
Aquel amanecer lleno de murmullos
Cobijado con un manto de mil capullos de estrellas
Como mudas lejanas centellas
Rayaba el firmamento las fugaces estrellas.

Aquel amanecer pude sentir el dulce aroma de tu boca
El beso helado de tus labios y la ternura de tus senos
Imprimirse en mi pecho.
Mi lengua se humedeció con el exquisito néctar de tus labios
Y entre mis brazos caíste adormecida de amor.

Ya en el oriente la hermosa aurora se pintaba
El reflejo de su pudorosa sonrisa
Y entre dulces y maravillosos cánticos el sol se levantaba de su lecho.
Tal vez por encanto, la reluciente mirada del mismo sol
A chorros se derramaron al vernos y las hojas de los árboles brillaron como la cristalina belleza de un manantial.

Recuerdo aquel amanecer
Cuando el sol y la naturaleza sintieron envidia
Porque amaneció y nos sorprendió
Adormecidos en el espeso jardín del amor.

(Flamenco y Mar, Poemas del alma. Rafael Mercado Epieyu. 2002)




















Soy el retoño.

Soy el retoño de la raza más valiente
Que nunca fue vencida y jamás se dejaría vencer.

Soy detestado y aborrecido por el rico civilizado
Que es un malvado ladrón.

Y soy un batallador que soporta con valor
El látigo de su civilización.

Soy el retoño de esta raza valiente
De grandes caciques guerreros.

Aquí medito y lucho como mártir gladiador
En mi tierra violada, donde ha florecido el odio y el rencor.
Aquí batallo por mí existir bajo este ambiente corrupto.
Soy el indio wayuu.

(Poemas NATIVO. Rafael Mercado Epieyu. 2003)



Una triste historia.

Una triste historia llena de llantos
Llantos que vagan en el vacío del silencio.

Lagrimas que se derraman y se mezclan con la sangre
Formando un río caudaloso de llanto y de dolor.

Una triste historia hecha de odio, tejida con el puñal
Creada baja la inspiración de la violencia.

Una triste historia en este mar de llagas
Donde navegan las vidas de crueles hombres
Voltean el cañón y masacran a sus hermanos
Es una triste historia que hieres a mi alma y sangra a mi corazón.

Es una triste historia de los campos muertos
Y de los paisajes marchitos
De las llanuras sin verdor y sin criatura
Sólo el viento se mueve borrando las huellas
De lo que fue una vez belleza y amor.

(Flamenco y Mar, Poemas del alma. Rafael Mercado Epieyu. 2002)

3 comentarios:

jfchaparror dijo...

Me parece maravilloso, una muestra representativ del sentimiento y el saber wayuu.

Palabra y Memoria dijo...

Hasta ahora, el pueblo wayuu se había caracterizado por sus fiestas tradicionales, sus chivos, sus leyes etc. sin embargo el pensar del hombre wayuu se manifiesta ahora en poesía .. Pero qué es la poesía wayuu? Nadie más que un protagonista de su historia para que nos trasporte a un mundo real , lleno de sabiduría y nobleza, nadie más que un hablante-poeta para que nos ilumine el camino oscuro del saber ancestral que se manifiesta en nuestras mentes cuando tratamos de pensar en los pueblos indígenas colombianos. FELICITACIONES RAFAEL!!!!

Russell Maddicks dijo...

Hola,

Que bueno tu pagina... Te felicito...

Yo tengo una pagina de mitos Wayuu, pero en ingles..,
Checkalo:

Wayuu Myth 4: The Origin of Fire